La Autorregulación


La autorregulación es un proceso activo en el cual los sujetos establecen los objetivos que guían su propio aprendizaje monitorizando, regulando y controlando la cognición, la motivación y el comportamiento con la intención de alcanzarlos. 

Los niños que autorregulan su aprendizaje son proactivos en cuanto a sus esfuerzos de aprender, ya que son conscientes de cuales son sus debilidades y motivaciones. Esta actividad fomenta su desarrollo personal y su motivación.
Es interesante matizar la idea de que un niño proactivo, en cuanto a su aprendizaje, no se siente bajo la presión de aprender. Por lo tanto, los resultados del aprendizaje están ligados, únicamente, al interés por aprender y comprender el mundo que le rodea.

Cabe destacar que la condición psicológica de los adultos es el resultado del propio desarrollo infantil. De ahí, nuevamente, la importancia de no interponerse con severidad e incoherencia a los más pequeños.
Asimismo, con el cuidado de un niño los adultos tienen una nueva oportunidad para evolucionar, pero hay que incentivar a los adultos a tomar mayor conciencia sobre sus acciones y reacciones junto a los más pequeños. Con los límites desmesurados, y a partir de un modelo educativo autoritario, los adultos podrían estar empujando a muchos niños a una vida acorazada y sufrida. 

Finalmente, es oportuno ratificar que, respetar y no interferir en el ritmo natural de los menores asegurará la formación de niños más felices y libres, y que las familias serán las primeras en beneficiarse al verse desprovistas de muchos problemas psicológicos derivados de la mala educación.






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