Cuestión de ética
Cuestión de ética
Este comentario se refiere al artículo "Por una ética situacional" de Campillo Díaz, M. y Sáez Carreras, J., disponible en Pedagogía Social-Revista Inreruniversitaria (2012), páginas 13-36.
Creo que la ética no es algo que deba evolucionar, pero sí la forma de transmitir, ejecutar y compartir los recursos que nos motiven a ser más honestos, solidarios, humanos...
En cuanto a la deontología, si es entendida como el conjunto de reglas referentes a los comportamientos de una profesión, lo ideal no es que se confunda con la ética sino que se transforme y adopte un cariz ético, pues lo ideal es que toda profesión se rija por valores que apunten a la idea de bien, de solidaridad, de justicia etc.
En este sentido, el saber estar y el saber ser del que hablan varios autores, deben ser una prolongación profesional de cariz ético pues implican una relación con el otro. Y la ética solo tiene sentido en la comunicación con otros.
Asimismo, me gustaría aprovechar dos comentarios del texto para darle consistencia a lo anterior: el primero,“el profesionalismo es definido como sistema de valores, en donde buena parte de los valores profesionales se erigen en obligaciones morales” acontece al segundo, que indica que “la ética va tan vinculada al quehacer del hombre que toda su actividad es impregnada de carácter ético”.
También podemos sumar a la idea anterior el pensamiento de Durkheim (1958) quien asegura que las profesiones se adaptan a la sociedad y forman parte de ella para asegurar la cohesión social y promover el desarrollo moral.
Y, aunque el sociólogo se refiriera a sociedades industriales, es posible creer que las sociedades modernas tengan que seguir el mismo concepto de profesión al compartir con las sociedades industriales la división del trabajo y la progresiva individualización.
De modo que, la transversalidad de la ética en toda actividad humana es necesaria para asentar las bases de la convivencia social, para pasar del mundo egoísta al altruista, de los intereses individuales a los compartidos, del yo-soy al nosotros-somos... y como toda cosa valiosa, deba ser constantemente cuidada y recordada en el ejercicio de las profesiones.
Para Durkheim, socialización, educación y profesionalización están relacionados porque, en los tres casos, se trata de donarse a otras personas. Y la ética puede adquirir su mayor expresión cuando la donación a otros persigue, realmente, el cumplimiento de lo que es justo, afable, solidario etc.
Las profesiones pueden desaparecer, pero difícilmente desaparezcan sus logros. Las personas estamos condenadas a morir, pero la huella que dejamos en el planeta puede continuar en el tiempo, para bien o para mal. La ética, a mi parecer, es el puente de la continuidad para bien.
Por todo ello, coincido con los autores al reclamar una revisión (revisionismo) de las profesiones por la tendencia, tan presente en nuestros días, de hacer ideología o recurrir a una cierta ética como estrategia de poder corporativo utilizado por grupos económicos.
Asimismo, puedo decir que el profesionalismo típico ideal es a lo que me refiero con transversalidad ética, pues supone el objetivo de mayor alcance “encarnado en la defensa de valores como justicia, prosperidad... “(pg. 22)
La diferencia que me separa de los autores es reducir la profesión a “partes” para asegurar una práctica ética. En la división de la “Ética relacionada con la profesión”, la “Ética relacionada con la práctica profesional” y la “Ética relacionada con la acción educativa” denoto cierta incoherencia, falta de control o falta de confianza en el ser humano.
Pero, si la profesión es ética desde su complejidad, entonces el encuentro con el otro será valioso, útil, bueno... y desde la relación profesional (por ejemplo, desde la Educación Social) se podrá acertar con la profesionalización que sugieren los autores (pg. 28) como actividad en respuesta a una necesidad de servicio considerado un bien para la comunidad. De modo que, abogaría por la complejidad y desde la complejidad del ser humano para darle consistencia a la ética, que debiera estar presente, en toda profesión sin tener que fracturarla.
En definitiva, toda profesión, y en especial las *profesiones relacionales, deben girar en torno a la idea de bien sin entrar en argumentos moralistas, y ésta es la razón, según mi juicio, de que la acción educativa (y profesional) deba ser, en suma, una acción ética.
*Profesiones relacionales: la finalidad son las personas, los vínculos, el encuentro, el acompañamiento etc.
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